Finalmente, tres meses después de realizado el muestreo de ADN, se
confirmó que el cadáver encontrado el pasado 30 de enero en el km 335 de
la Ruta Nacional 8, a las afueras de la vecina localidad de Santa
Isabel, pertenece a Damián Canelo. Cabe recordar que el cuerpo, que se
hallaba en avanzado estado de descomposición, presentaba un disparo en
la nunca y que desde aquel momento se estaban esperando el resultado del
ADN para poder confirmar la identidad. Cabe recordar que Canelo, propietario de dos carnicerías en la
ciudad, desapareció el 17 de enero y que la última vez que fue visto
había subido como acompañante a un auto no identificado de color gris y
vidrios polarizados (aparentemente en forma no forzosa). Muy poco después se emitió un primer mensaje desde su celular al de
uno de sus primos en el que daba a entender que volvía al rato y que le
avisaba si necesitaba que lo busquen. Los peritajes policiales
posteriores determinaron que un segundo mensaje fue emitido ese mismo
día desde los alrededores de San Eduardo, a unos 20 kilómetros del lugar
del secuestro. El tiempo pasó y Canelo nunca retornó. Luego vinieron
intensos rastrillajes, que comenzaron en esta última área e incluyeron
el uso de perros especialmente entrenados. Finalmente el cuerpo fue hallado, como relatamos en las primeras
líneas, el lunes 30 de enero en el km 335 de la Ruta Nacional 8. Lo cierto es que desde aquel momento, a pesar de que su ex mujer y
madre de sus hijos Marcia Felici aceptaba que todos los indicios
indicarían que el cadáver pertenecería a su ex marido, no se tenía
certeza absoluta sobre su identidad. Luego se suscitaron una serie de demoras difíciles de entender para
poder lograr el reconocimiento. Así, recién el 13 de febrero fueron
requeridos los familiares para realizar los análisis de sangre para
poder cotejar los ADN respectivo. Y hoy tres meses después llegó el
esperado análisis a la sede del juzgado en lo Penal de Instrucción de Venado Tuerto, confirmando la identidad.
