Según un informe publicado por el diario La Nación, los rindes de los cultivos de primera vienen en
picada, con pérdidas muy dispares que en general van del 15 hasta más
del 40 por ciento.El factor número uno señalado por técnicos y productores es el
faltante de agua. Si bien en muchas zonas las lluvias aparecieron a
fines de enero, eso no alcanzó para torcer a los cultivos que tenían su
suerte echada. Al menos a la soja le faltó, en varias regiones de la
pampa húmeda, más de 100 milímetros.Además, hubo controles tardíos o con fallas sobre ciertas plagas,
desde arañuelas, bolillera y hasta trips. Un dato: según José María
Cichero, responsable técnico de Agrofina, en varias zonas por manejar
bien las plagas algunos tuvieron diferencias de hasta 10 quintales
respecto de quienes no estuvieron atentos a este tema. Hasta el rinde también tuvo mermas por los serios problemas que se
dieron con malezas difíciles para controlar, como rama negra, que esta
campaña tuvo un crecimiento explosivo. Para leer la noticia completa, haga click aquí
