NI "MUY MUY" NI "TAN TAN"

La inseguridad en nuestro pueblo es un tema que no deja de preocuparnos. Por un lado, la policía. En el otro extremo, las autoridades comunales. En el medio, los ciudadanos. Por fuera, los delincuentes. Y ahí está el tema: el "por fuera". En las últimas horas, uno de los detenidos que dejó como saldo la serie de allanamientos que realizó la policía hace pocos días fue trasladado (presuntamente a Villa Cañás), por pedido expreso del Juez que  entiende en la causa, debido a un reclamo de su abogado defensor. Y otra vez, la rueda vuelve a girar: los Derechos Humanos se enemistan con los ciudadanos a quienes les desvalijan casas, sueños y ahorros. Y la clase política, que es la encargada de gestionar cambios en ese aspecto, sigue durmiendo. Hasta hace pocos años, Teodelina podía jactarse de ser un pueblo con los menores índices de criminalidad la zona. Ahora no se puede decir lo mismo. Ante eso, las autoridades políticas echan mano al viejo cuento "cambiemos al comisario y se terminan los problemas". Sin ánimo de estar del lado de la policía, es justo hacer un impasse en nuestros agitados pensamientos justicieros y pensar profundamente: desde hace cuatro años, Teodelina cambió tres comisarios, y siempre por el mismo tema... ¿algo cambió?. No, no cambió nada. Incluso, el índice delictivo fue in crescendo. ¿Dónde está el problema, entonces?...¿No es una decisión política la que debería tomarse?. ¿No sería el presidente comunal y su Comisión -sea esta, la anterior o la que venga- los que debieran bregar ante la provincia por una seguridad cierta para nuestro pueblo?. Está bueno que el presidente comunal y el senador departamental se muestren junto a Miss Edén 2012 (foto), pero estaría bueno que aprovechen diez minutos de ese tiempo para solucionar juntos el tema de la inseguridad en nuestro pueblo.  El "pan y circo, cumbia y corona" sirve para aquellos lugares donde todo brilla. Pero acá hay algo opaco. Está perfecto que exijamos a las autoridades policiales que pongan "las barbas en remojo" y hagan lo que tienen que hacer. Pero sería mejor que que pidamos enérgicamente a la Comuna que despierte de su sueño y nos muestre, una vez, interés y valor. Si no, cambiaremos otra vez de Comisario, pero seguiremos "con el mismo collar".
Pablo Leger