Hay versiones que nunca pueden confirmarse pero, sin embargo, merecen nuestra atención. Estamos en fin de semana, y es buen tiempo para prestar dos minutos de atención a estos alertas que llegan a través de la web. Hoy en día, los argentinos somos víctimas de todo tipo de robos: en los cajeros y con los celulares. Pero también, según dicen, a través de los mensajes de texto. Veamos las siguientes advertencias que circulan en la web; y que ponerlas en práctica no nos quita nada pero puede llegar a darnos mucho. En primera instancia, está el tema del robo de celulares. Cuando nos roban o extraviamos un celular, sabemos que recuperarlo es casi imposible, puesto que los ladrones los reciclan rápidamente. Sin embargo existe algo muy interesante que puede hacerse, y que es una especie de "venganza" en el caso que alguna vez nos roben el celular: todos los celulares GSM (o sea los que tienen chip) tienen un registro de serie único, que se llama código IMEI. Las compañías no lo tienen registrado, y sólo los dueños del aparato podemos acceder al código. Para obtenerlo, debemos marcar *# 0 6 # (asterisco-numeral- cero-seis-numeral). Nada más, no presionar “SEND”. En la pantalla aparece el código IMEI. Ese número debe ser guardado en un lugar seguro, puesto que ante el robo del celular, se llama al operador y se le da este código. El celular será bloqueado completamente y aunque el ladrón cambie la tarjeta sim o chip, no podrá encenderlo. Probablemente no recuperemos nuestro celular; pero por lo menos tendremos la seguridad de que quien lo haya robado no podrá utilizarlo nunca. Siguiendo con el tema de los celulares, también es importante establecer que estaríamos siendo víctimas de otra “estafa” encubierta por parte de las empresas de teléfonos: ¿sabía Usted que cuando respondes un mensaje de texto y la otra persona tiene otra compañía de móvil estamos pagando un sms más de cuatro veces más caro?. Pasa que cuando uno aprieta "responder" desde el sms que nos mandaron, estamos usando el servidor (o sea la empresa) de nuestro remitente. Entonces en vez de pagar 80 centavos pagamos entre 2 y 4 pesos. Sin embargo, hay una forma de que no nos pase más esto: lo que tenemos que hacer es mandarle un mensaje nuevo y no responder desde el que nos mandaron. Así siempre nos costará 80 centavos.
