¿DÓNDE PONE LOS HUEVOS EL AVESTRUZ?

Día a día, Teodelina va convirtiéndose en tierra de nadie. Robos, droga y hechos policiales que nos alarman se nos van haciendo carne. La gente está indignada. Y la culpa la tiene la policía. Ahora bien... ¿la policía tiene la culpa... o parte de ella?. Fue el intendente de Venado Tuerto (hay intendentes que ponen los testículos donde hay que ponerlos) quien abrió el fuego y pidió que no solo la policía rinda cuentas, sino que también lo hagan los políticos y los jueces. Un pormenorizado análisis de sus dichos nos echan un poco más de luz sobre esta ceguera en la que caemos los teodelinenses ante cada ilícito: culpar a la policía. Lo que dijo el intendente de Venado Tuerto es que "así como yo rindo cuentas de lo que hago o dejo de hacer, algo parecido pasa con los comisarios, que van a los barrios y hablan con la gente. Y sería necesario también en la justicia, mediante un nexo judicial o de un órgano civil que le pueda decir al vecino víctima de un delito qué investigaciones o resultados se obtuvieron”, afirmó durante una entrevista. Muchas veces ocurre que la policía hace lo que tiene que hacer, pero al día siguiente el juez que entiende en la causa deja en libertad del delincuente. Y éste vuelve a caminar tranquilo por las calles, ante los ojos de todo el mundo. También, el intendente relacionó el tema drogas con la delincuencia, y la poca intención -aparente- que habría de combatirla por parte de los gobernantes. “El raterismo está muy vinculado al tema drogas. Y más allá de las mejoras necesarias en recursos como personal y vehículos policiales y en equipamiento judicial, hay que mejorar la calidad. Esto tiene que ver con decisiones políticas que se tienen que tomar y con los planes de seguridad que se llevan adelante", sostuvo. En este punto, es necesario hacer hincapié que en comunidades chicas, como la nuestra, los jóvenes muchas veces se vuelcan a las drogas porque no hay planes de gobierno inteligentes que los contengan: ni educativos, ni culturales ni de nada. Acá se les da cumbia y una feria de baratijas cada tanto. Es ahí donde la clase gobernante tiene su parte de la culpa: los jueces muchas veces están cómodamente sentados en sus sillones, hasta que un intendente les hace sonar el teléfono. Claro... para que el teléfono del juez suene... hay que discar con los testículos. Los jueces deben actuar ante cada caso de la manera "especial" que cada caso requiere. Y sobre eso habló también el intendente de Venado Tuerto: “quiero que la justicia me explique porqué alguien que tenía causas abiertas, quedó adentro o afuera. Se dio la situación que gente con libertad morigerada y con causas sobre la espalda, volvió a cometer delitos”, afirmó.Para el mandatario, esta situación genera “irritabilidad” e “impotencia” en la ciudadanía, y “si esto es diferente, hay que salir a demostrarlo. De lo contrario, hay que hacer todo lo necesario para que no sea así”. De a poco, los dirigentes políticos y los intendentes van tomando cartas en el asunto. Mientras no se haga, y como decimos siempre desde este diario, podremos cambiar 15.235 comisarios. Pero nada cambiará. Ahora, entonces, es momento de repensar: tenemos que exigir a la policía que trabaje. ¿Y a quien más le tenemos que exigir?.