QUIEN GRITA ES PORQUE NO TIENE LA RAZÓN

Un correo de lectores recibido en nuestra redacción muestra el parecer de un lector con respecto al reclamo que efectuaron, en los últimos días, las barredoras de nuestro pueblo. Y evalúa el comunicado que emitió la Comuna al respecto. El correo indica: "llama la atención que nuestras autoridades, por un lado, llamen al pueblo a unirse para progresar. Y por otro lado,quieran mostrarse fuertes cuando no lo son. No voy a decir que "se hicieron en los pantalones" cuando dos colectivos llegados de afuera les demostraron que manda quien tenga la voz mas alta; porque mis 62 años me lo impiden. Pero sí estoy autorizado a aconsejarles que se callen la boca, porque el volante que repartieron (abonado con el dinero de nuestros impuestos), da la sensación de ser un grito. Y quien grita... es porque no tiene razón. Cuatro mujeres lograron ponerlos de rodillas. Y ellas, después de lograr lo que querían, se callaron la boca y se pusieron a trabajar. Nuestras autoridades, en cambio, siguen "relamiéndose las heridas", pero no se relamen rascándose, sino que lo hacen escribiendo comunicados que me representan el último escrito de alguien que perdió una guerra: con resentimiento y negación a aceptar la realidad. Estoy escribiendo todo esto porque coincido con vos, Pablo, en lo que dijiste en tu programa de radio del jueves pasado: la guerra terminó. Ahora callense la boca todos y ponganse a trabajar. No quieran mostrarse como víctimas, porque acá no hubo víctimas. Si se llegó a eso fue, justamente, porque no quisieron sentarse a charlar nunca. Solo se sentaron cuando dos "morochones" cogotearon al que siempre juró tenerla más larga. Nadie salió a decir que las mujeres que barren las calles les torcieron el brazo. Y nadie salió a decirlo porque queremos "progresar unidos", como dice la gente de la Comuna. Pero tampoco somos retardados como para leer -sin reaccionar-, un pasquín plagado de resentimiento. Por ejemplo, quieren hacernos creer que "las barredoras no lograron lo que querían". Es verdad... lograron más. Porque ellas pedían 411 pesos... y les dieron más de 420...Yo les aconsejo, a los señores que hoy nos conducen-, que se callen la boca y se pongan a trabajar silbando bajito. Les mojaron la oreja. Esas cosas pasan. La grandeza no radica en "tenerla más larga" sino en reconocer que nos ganaron en una. Solo de esa manera vamos a progresar unidos. Creo que no vas a publicar este mail porque dijiste que el tema estaba terminado, pero de todas formas necesitaba expresarlo. Te lo había dicho en el bar y te lo escribo ahora", finaliza el correo de nuestro lector quien, efectivamente, me expresado a Pablo Leger este parecer oralmente en un bar de nuestro pueblo.
Nota de la redacción: este será el último comentario que publicamos sobre el tema. Consideramos que es un asunto agotado para nuestro pueblo, y coincidimos en "serenar ánimos" para continuar caminando juntos hacia un pueblo en paz.