A veces, desde este diario, nos preguntamos porqué la gente no se calla la boca. Una lectora, a través de una sencilla carta entregada en mano, nos envió su parecer con respecto a un tema que a todos nos preocupa: la contratación, por parte de la Comuna, de profesionales foráneos, cuando en nuestro pueblo hay jóvenes que no tienen trabajo y sí tienen el título que los avala para ejercer como tal. En el mismo, indica que "estoy podrida de ver las injusticias que pasan en nuestro pueblo y nadie dice nada. Yo soy una mujer de 56 años, madre de dos hijos. Una de mis hijas es ingeniera, y no volvió a vivir acá desde que se recibió. Y no volvió no porque no quiera. No volvió porque acá no consigue trabajo. Acabo de enterarme que la Comuna contrató a una ingeniera de Venado Tuerto. Entonces yo quiero saber cuando se hizo el concurso para ocupar ese puesto. Porque mi hija como teodelinense, también tiene derecho. Y yo, como madre, tengo derecho a tenerla conmigo, trabajando en el pueblo que la vio crecer", finaliza la mujer, cuyo nombre conocemos pero resguardamos. La misma pregunta que se hace esta madre nos la hacemos todos: ¿en Teodelina no hay personas que puedan ocupara determinados puestos?. Sí los hay. Pagar mensualmente casi 4000 pesos a una persona para que venga a ocupar ese puesto indigna un poco. Indigna también que haya que pagar otro tanto a otra persona determinada para que maneje otra área. Pero... hay razones del corazón que la razón no entiende. A buen entendedor, pocas palabras. Acá la Biblia no está junto al calefón. Está adentro del calefón. Y callate la boca... acá no hay que preguntar. Es como, si un buen día, yo me levantara y preguntara que pasa por estos pagos con algunos que cobran su sueldito sin acordarse lo que indica la ley 24.241; con la tan famosa auditoría, con la transparencia en los actos de gobierno, con la igualdad de los medios de comunicación, con la publicación de los sueldos que perciben quienes ocupan puestos políticos y con el cumplimiento de promesas de campaña... Callate. ¡A vos la lengua te pierde!¡A VOS TE PIERDE LA LENGUA!
A veces, desde este diario, nos preguntamos porqué la gente no se calla la boca. Una lectora, a través de una sencilla carta entregada en mano, nos envió su parecer con respecto a un tema que a todos nos preocupa: la contratación, por parte de la Comuna, de profesionales foráneos, cuando en nuestro pueblo hay jóvenes que no tienen trabajo y sí tienen el título que los avala para ejercer como tal. En el mismo, indica que "estoy podrida de ver las injusticias que pasan en nuestro pueblo y nadie dice nada. Yo soy una mujer de 56 años, madre de dos hijos. Una de mis hijas es ingeniera, y no volvió a vivir acá desde que se recibió. Y no volvió no porque no quiera. No volvió porque acá no consigue trabajo. Acabo de enterarme que la Comuna contrató a una ingeniera de Venado Tuerto. Entonces yo quiero saber cuando se hizo el concurso para ocupar ese puesto. Porque mi hija como teodelinense, también tiene derecho. Y yo, como madre, tengo derecho a tenerla conmigo, trabajando en el pueblo que la vio crecer", finaliza la mujer, cuyo nombre conocemos pero resguardamos. La misma pregunta que se hace esta madre nos la hacemos todos: ¿en Teodelina no hay personas que puedan ocupara determinados puestos?. Sí los hay. Pagar mensualmente casi 4000 pesos a una persona para que venga a ocupar ese puesto indigna un poco. Indigna también que haya que pagar otro tanto a otra persona determinada para que maneje otra área. Pero... hay razones del corazón que la razón no entiende. A buen entendedor, pocas palabras. Acá la Biblia no está junto al calefón. Está adentro del calefón. Y callate la boca... acá no hay que preguntar. Es como, si un buen día, yo me levantara y preguntara que pasa por estos pagos con algunos que cobran su sueldito sin acordarse lo que indica la ley 24.241; con la tan famosa auditoría, con la transparencia en los actos de gobierno, con la igualdad de los medios de comunicación, con la publicación de los sueldos que perciben quienes ocupan puestos políticos y con el cumplimiento de promesas de campaña... Callate. ¡A vos la lengua te pierde!