En Teodelina, se reunió un grupo totalmente ajeno a la política partidaria (y sin relación alguna con el proyecto oficial) para organizar una serie de actividades frente al Bicentenario que se aproxima. Dejaron en claro que en ningún momento buscan rivalizar, observar, fiscalizar o minimizar los festejos que oportunamente organice el ámbito oficial. Dentro de las actividades que tienen planeadas, se encuentra la realización de un radioteatro; la grabación de un cd interactivo con una recreación de la Semana de Mayo pero realizada en Teodelina; un concurso buscando una escarapela "Del Bicentenario" y varias charlas dirigidas, principalmente, a la juventud y niñez en nuestro pueblo. En su carta de presentación, el grupo deja en claro: "prontos a cumplir 200 años de vida como “país” emancipado, creemos sólidamente en la necesidad de rescatar aquel ánimo que movió a los hombres de mayo a promover y gestar la Revolución. Solo que los tiempos han cambiado, y somos concientes de ello. Hoy, la “revolución” debe volver a ser –tal como ocurrió en aquel 1810-, generada en la comprensión y la formación en la autonomía. Compartimos el espíritu de libertad de quienes formaban parte de la “Jabonería de Vieytes”, lugar de reunión por excelencia. Según cuenta la historia, entre las costumbres del período colonial, se encontraban las tertulias: reuniones en las casas en las que se conversaba largo y tendido. Este tipo de reuniones, por cierto, involucraba a sectores acomodados de la sociedad. A medida que la política irrumpe en la capital virreinal como una actividad novedosa, estas prácticas de sociabilidad también se politizan, pero en el más sano y puro sentido de la palabra “política”: la reunión de varios en pos de generar ideales que sirvan a toda una comunidad. La fábrica de jabón, que pertenecía a Vieytes y Rodríguez Peña, se convirtió en la sede de las reuniones de aquello que desde 1809 comenzó a ser llamado "partido patriota". La jabonería fue, entonces, el sitio por el que desfilaban los patriotas, tejiendo ya las redes de la futura revolución. Hoy, ya no nos interesa la política tal como está vista. Nos interesa promover una generación de jóvenes que cultiven, desde su infancia, el concepto que indica que la independencia de pensamiento es lo único que realmente los hará libres como ciudadanos. En ese ámbito, nos reunimos para comenzar a trabajar en nuestra propuesta de celebración del Bicentenario. Nos une solamente ese interés, y ningún otro. Queremos que Teodelina tenga, en mayo próximo, una celebración alternativa a los festejos oficiales. Eso significa que no sobrepondremos nuestro proyecto al que se geste en la Comuna de Teodelina. Solo propondremos un proyecto alternativo, sin fiscalizar ni observar los otros proyectos que puedan surgir. No nos mueve la política, ni el más mínimo interés de confrontación.
Estaremos, con este proyecto, “sembrando una semilla”: creemos que el Bicentenario es una oportunidad para sembrar en cada ser que nos acompañe la curiosidad por esas expresiones. Y sabemos que la curiosidad suele traer nuevos pensamientos. Solo nos importa trabajar en una fecha tan propicia por un Teodelina cuya juventud sepa, desde su más temprana edad, que aquellos hombres que trabajaron por nuestra libertad en 1810 necesitan observar, día a día, que su idea no fue defendida en vano. Ya dijimos sí a este proyecto: Virginia Brugnara, Silvia Faggiani, Rosana Bovetti, Nora Dottos, David Benzaquen, Guillermo Roa, Jessica Biaggi, Angélica Rochón, Mariel Pavese, Mauricio Migoya, Ana María González, Laura Ulla, Ariana Nadal, Bernardo Benzaquén, Sofía Bauzá, Pablo Leger, Juan Ignacio Cortés, Hernán Laborde, Cecilia Ulla (siguen las firmas). Asimismo, quienes componen el grupo de trabajo agradecen la colaboración prestada por Ana María Franco. Si querés sumarte a esta iniciativa, podés enviar un mail con tus datos haciendo click acá